Juan Román Riquelme habla como jugaba: pausado, mirando de reojo y dejando siempre una respuesta que se puede leer de dos maneras. Ídolo de Boca como futbolista y después dirigente del club, sus declaraciones se citan tanto por lo que dicen como por el tono en que las dice.
Repasamos sus frases más conocidas y qué hay detrás de cada una.
«Jugar en la Bombonera es como jugar en el patio de mi casa»
Resume su relación con el estadio y explica por qué su rendimiento en la Bombonera fue distinto del que mostró en otras canchas. Para Riquelme jugar ahí no era presión: era estar cómodo.
«Siempre espero que la pelota me haga caso»
Una frase muy suya, casi infantil, que describe su manera de entender el juego: no correr detrás de la pelota sino esperar a que la jugada venga, y entonces decidir. Es la definición de un enganche clásico.
«Si nosotros jugamos mal, ¿cómo juegan los otros 18 equipos?»
Se la respondió al periodista Martín Arévalo, y quedó como emblema de su manera de contestar: no niega la crítica, la devuelve dada vuelta. Es la ironía de Román en estado puro.
«Para algunos seré bueno, más o menos, un burro o un pecho frío»
Su respuesta a los cuestionamientos que lo acompañaron toda la carrera, sobre todo en la Selección. En vez de defenderse, enumera los insultos que le dedicaron y sigue adelante.
«El festejo es para mi hija porque le encanta el Topo Gigio»
Sobre el gesto más famoso del fútbol argentino reciente: el Topo Gigio dedicado a Mauricio Macri en un superclásico. La explicación inocente hace la provocación todavía más filosa.
«Yo amo a este club. Cuando me pongo la camiseta de Boca no me pongo cualquiera»
La declaración de identidad que sostiene todo lo demás. Riquelme construyó su figura sobre la idea de pertenencia, primero como jugador y después como dirigente.
«Si uno prende la tele, parece que Boca va último»
Su lectura de la cobertura mediática. Riquelme siempre sostuvo que existe un clima de época en contra del club, y esta frase es la versión corta de esa idea.
«El fútbol argentino es muy complicado. El que gana siempre es el mejor»
Una definición práctica, casi bilardista, de alguien a quien se asocia con el juego bonito. En un torneo tan parejo, para Román la discusión estética se termina en la tabla.
«El día que ganamos las elecciones en Boca me sentí más feliz que nunca»
Sobre su paso de jugador a dirigente. Es la frase que explica su segunda vida en el club y por qué la asumió como algo más importante que su carrera deportiva.
«Esta es la que disfruto más porque los que me eligieron fueron los hinchas»
Complementa la anterior. Riquelme le da a la elección un valor distinto al de un contrato: acá no lo contrató un club, lo votó la gente.
«El único volante central que es un 10 y no un 5 es Sergio Busquets»
Su análisis técnico más citado. Define a Busquets como un creador disfrazado de marcador, que es exactamente el perfil de jugador que a Riquelme le interesa.
«Soñaba con ser futbolista y con jugar con la camiseta de Boca»
La frase más simple de todas, y la que ordena el resto. Riquelme nació en Don Torcuato, llegó a Boca de chico y construyó toda su vida pública alrededor de ese club.
Riquelme divide como pocos: para unos es el último 10 clásico del fútbol argentino, para otros un jugador que no rindió en la Selección. Sus frases son parte de esa discusión, y por eso se siguen citando.
Seguí con todas nuestras recopilaciones de frases argentinas explicadas.

