Bernardo Houssay ganó el Premio Nobel de Medicina en 1947 por descubrir el papel de la hipófisis en la regulación de la glucosa, un hallazgo central para entender la diabetes. Fue el primer latinoamericano en recibir un Nobel científico y el fundador del Conicet.
Pasó la vida peleando por una idea: que un país sin investigación propia no tiene futuro. Sus frases son los argumentos de esa pelea.
«La ciencia no es cara, cara es la ignorancia»
Su frase más citada, y la respuesta que daba a quienes discutían el gasto estatal en investigación. El argumento sigue intacto: lo que un país se ahorra en ciencia lo termina pagando en importaciones, en enfermedades evitables y en decisiones tomadas a ciegas.
«La ciencia no tiene patria, pero el hombre de ciencia la tiene»
Con esto explicó por qué rechazó ofertas de universidades de Estados Unidos y se quedó a trabajar acá. El conocimiento circula sin fronteras, pero el investigador elige dónde lo produce, y esa elección tiene consecuencias para su país.
«No pienso dejar mi país, porque aspiro a luchar para contribuir a que llegue alguna vez a ser una potencia científica»
La versión larga de la anterior. Houssay no se quedó por nostalgia sino por un proyecto concreto, y buena parte de la ciencia argentina del siglo XX salió de los institutos que fundó.
«Aconsejar a un país o universidad que no haga investigaciones fundamentales es como invitarlo a empobrecerse»
Su defensa de la ciencia básica, la que no tiene aplicación inmediata. Houssay sostenía que sin ese piso no existe después ninguna tecnología propia, solo compra de tecnología ajena.
«La ciencia solo puede vivir y florecer en un ambiente de libertad»
Lo sabía por experiencia: en 1943 fue expulsado de su cátedra en la UBA por firmar una declaración a favor de la democracia. Siguió investigando en un instituto privado, y desde ahí le llegó el Nobel cuatro años después.
«La obra humana debe ser ininterrumpida durante toda la vida hasta que la detenga la muerte»
Su idea del trabajo, que aplicó literalmente: siguió activo hasta 1971, a los 84 años. Es también una pista de por qué logró tanto en un contexto tan poco favorable.
Houssay murió en 1971. Hoy su nombre está en el premio nacional más importante para investigadores argentinos, y sus frases vuelven cada vez que se discute el presupuesto de ciencia, que es casi todos los años.
Seguí con las frases famosas de personajes argentinos.

