Ramón Carrillo fue neurocirujano, sanitarista y el primer ministro de Salud que tuvo la Argentina. Entre 1946 y 1954 el país pasó de 66.000 a 132.000 camas hospitalarias y la mortalidad infantil bajó del 90 al 56 por mil. Sus frases son, en realidad, los principios con los que armó ese sistema.
Repasamos las más citadas y qué significa cada una.
«Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causas de enfermedad, son unas pobres causas»
Su frase más conocida y la base de todo lo que hizo. Carrillo sostenía que la mayoría de las enfermedades de un país pobre no se explican por un germen sino por las condiciones en que vive la gente: vivienda, alimentación, trabajo. Es el nacimiento de la medicina social en la Argentina.
«No puede haber política sanitaria sin política social»
La consecuencia directa de la anterior, y uno de los tres principios con los que resumía su gestión. Construir hospitales sirve de poco si no se toca al mismo tiempo lo que enferma a la población.
«Todos los hombres tienen igual derecho a la vida y a la salud»
El primer principio de su política sanitaria. En una época en que la atención dependía en buena medida de la caridad y de las sociedades de beneficencia, plantear la salud como derecho y no como favor era un cambio de raíz.
«De nada sirven las conquistas de la técnica médica si esta no puede llegar al pueblo por los medios adecuados»
Su tercer principio. Carrillo insistía en que el avance científico no vale por sí mismo: importa cuánta gente puede acceder a él. Por eso puso el foco en la distribución y no solo en la tecnología.
«El hospital debe ser un hogar y no una antesala de la muerte»
Su idea sobre cómo debía ser el edificio y el trato. Carrillo pensaba el hospital como un lugar donde la gente se recupera y es atendida con dignidad, no como el sitio al que uno va cuando ya no hay nada que hacer.
«La medicina moderna tiende a ocuparse de la salud y de los sanos»
Su definición de medicina preventiva, adelantada para la época. El sistema no debía esperar al enfermo: tenía que actuar antes, sobre la población sana, para que no llegara a enfermarse.
«El centro sanitario es un conjunto de consultorios polivalentes, con servicio social, visitadoras sanitarias y bioestadística»
La descripción de los centros de salud que creó en 1948. Es la frase más técnica del conjunto y muestra su costado de organizador: no solo tenía ideas, diseñó la estructura que las llevaba a la práctica.
«Si yo desaparezco, queda mi obra y queda la verdad sobre el esfuerzo donde dejé mi vida»
De sus escritos finales, ya fuera del país. Carrillo terminó apartado y enfermo, lejos del sistema que había construido. La frase es a la vez un balance y una apuesta a que el tiempo le iba a dar la razón.
Hoy Carrillo da nombre a hospitales, calles y programas de salud en todo el país. Sus frases siguen citándose en cada discusión sobre sistema sanitario porque plantean la pregunta de fondo: si la salud se arregla con medicina o con condiciones de vida.
Seguí con las frases famosas de personajes argentinos.

